De un sueño despierta

Su mirada, su sonrisa tan apacible estábamos en medio de la vereda irrumpiendo el paso de los transeúntes y el mundo se podía venir encima , nosotros ni cuenta, así eran casi todas las tardes a la hora que salida, siempre se paralizaban nuestros corazones a esa hora.

lunes, diciembre 11, 2006

Andares lejanos



Cada palabra, evoca un pensamiento
la paciencia con la que reflejan sus grandes ojos,
hacen entumecerme
sus andares libres,
capaces de expresar halagos.
Momentos ambiguos se presentan
desdeñando la certeza
límpidos de amargura.
Sólo caminos adyacentes alrededor,
voces que no se oyen,
sólo miradas al infinito.
Permiten la mágica armonía,
de aquellos tangos de silabas
que hacen torcer la voz.
Dejando paso al silencio
y de regreso al nuevo día.